Fitoterapia, ¿que hay de nuevo?

La fitoterapia es el uso de las plantas con propiedades medicinales, el primer escrito sobre su utilización tiene unos 4000 años de antigüedad y se trata de una tablilla de arcilla de los Sumerios encontrada en Iraq. En la actualidad la aparición de dolencias como el estrés, el sobrepeso y el insomnio entre otras, así como la necesidad de tratamientos más suaves que eviten la aparición de efectos secundarios indeseados en enfermos crónicos, polimedicados, con necesidades particulares o simplemente por la tendencia de una vuelta a lo natural, hace que la fitoterapia este de actualidad.Estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), demuestran que en el Reino Unido, Francia y Alemania, el 80% de sus poblaciones recurren a los fitofármacos para tratar sus dolencias.
Las diferencias entre fitofármaco y planta medicinal:
La planta medicinal es la propia vegetación que en su estado natural posee propiedades curativas, la mayoría de las veces se utilizaban plantas recién recolectadas y no recibían ningún tratamiento más allá del realizado para su consumo (infusión, cocimiento, maceración…). Las propiedades de estas plantas se ven afectadas por muchas variables por lo que no todas tienen la misma cantidad de principios activos, esto justifica el nacimiento de la fitoterapia moderna que trata de controlar todas las condiciones para que aprovechemos las propiedades de estas plantas sin que nos causen ningún daño, se garantiza así que no exista ninguna contaminación biológica y se evita la presencia de pesticidas o de metales pesados que podrían existir en plantas recolectadas de forma artesanal, este problema no se les presentaba a los antiguos recolectores dada la ausencia de contaminación química, pero hoy en día es cada vez más importante y lo último que queremos los usuarios de la fitoterapia es introducir en nuestro organismo precisamente aquello de lo que estamos huyendo. Es por ello que la Fitoterapia moderna, sigue criterios médicos y farmacológicos y los fitofármacos pasan numerosas pruebas antes de llegar a las manos del consumidor comprobándose su eficacia y tolerancia. Se estudian las hierbas medicinales y se analizan los principios activos que contienen estudiándose la forma de extraerlos sin ser modificados y sin que pierdan su acción, además se titularizan, consiguiéndose conocer exactamente la dosis que vamos a utilizar.
Durante su producción se vigilan factores determinantes como la humedad del suelo, las condiciones de luz, temperatura, tiempo y forma de recolección, factores que influyen en la cantidad y calidad de los principios activos que contienen.
Se emplea únicamente la parte vegetal que nos interesa, dejando otras que pueden ser tóxicas o inactivas.
Se las prepara en distintas presentaciones galénicas (gotas, comprimidos, grageas, cápsulas o cremas) adecuadas a su función y que nos hacen más agradable su consumo a la vez que aseguran la conservación de todas sus propiedades.
Así pues los fitofármacos presentan un amplio rango terapéutico, siendo muy seguros y no necesitan de prescripción previa. Sin embargo si se toman otras medicinas o tenemos enfermedades concurrentes podemos no utilizarlos convenientemente por ello NO DUDES EN CONSULTAR CON TU FARMACÉUTICA, que como experto en plantas medicinales y conocedor de los tratamientos que sigues sabrá guiarte sobre tus necesidades.

 

Julia Rubias