Julia Rubias


Julia es Licenciada en Farmacia por la Facultad de Farmacia de Granada y Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos por la Facultad de Veterinaria de Córdoba. Después de terminar sus estudios trabajó como adjunta en varias oficinas de farmacia. En la actualidad es titular de la Farmacia Julia Rubias de Cerro Muriano en la que atiende a sus pacientes desde hace más de 20 años. Es madre de tres hijos y su pasión es conseguir la felicidad de todos los que la rodean.

Entrevista a Julia

¿ Por qué te hiciste farmacéutica?

Pues uno de mis primeros recuerdos es el olor de los medicamentos. Yo me he criado en la Farmacia de Cerro Muriano y desde muy pequeña he estado en contacto con las personas que venían a la farmacia y admiraba la pasión y detenimiento con la que mi madre los atendía. Así que nunca pensé en ser ninguna otra cosa que farmacéutica.

¿Que es lo que más te gusta de tu trabajo?

Bueno como te he comentado antes la vocación de ayudar a las personas es una de las causas que influyó en mi decisión de ser farmacéutica. Esta vocación va unida íntimamente a mi labor, atender a las personas, conocerlas y ayudarlas es muy gratificante. Las personas suelen ser muy agradecidas cuando encuentran alguien que se preocupa por ellos, me viene a la memoria algo tan sencillo como que una niña pequeña que estuvo malita y nos visitó en la farmacia me reconoció pasado un tiempo y dijo en alto “mira mamá es Julia, la farmacéutica” acompañándolo de una sonrisa. La sensación que me produjo, simplemente no tiene precio.Por otro lado me encanta Cerro Muriano, su entorno y su gente, así que eso contribuye a que mi trabajo me guste.

¿Y lo que menos te gusta?

En general todo aquello que me impide realizar mi labor de atención personalizada, especialmente lo relacionado con la burocracia y el “papeleo” igualmente es muy molesto y poco motivador que seamos los farmacéuticos los encargados de explicar a los pacientes las limitaciones que tiene la prestación farmacéutica.

¿Puedes explicarme eso último?

Me refiero a que las personas vienen con una idea y se encuentran con que eso no se puede hacer y es difícil y a veces embarazoso tener que explicarles porque no se puede hacer porque el funcionamiento de la tarjeta sanitaria no lo permite. Un ejemplo sería explicar cuanto le corresponde pagar a cada uno en la aportación que tiene que hacer al adquirir su medicación.

Escuchar a una niña pequeña decir:
«Mira mamá es Julia, la farmacéutica»
Me produjo una sensación que no tiene precio.Julia
¿Que piensas de la presencia de la Farmacia en Internet?

Creo que las nuevas generaciones no conciben un mundo sin Internet. Hoy en día ya se utiliza para casi todo y la educación y asesoramiento sanitario no es una excepción. Creo que nuestra presencia en Internet es una herramienta muy útil para multiplicar el “tiempo de mostrador” aunque sea a costa del mio propio, podemos comunicar cosas a nuestros clientes habituales que de otro modo podrían pasar inadvertidas y generar un valor añadido. De esta manera conseguimos que conozcan mejor los servicios que ofrecemos, así como promover la educación sanitaria.