CERUMEN

En el conducto auditivo externo existen una serie de glándulas sebáceas responsables de producir una secreción que junto con fragmentos de pelos, piel muerta y otros detritos corporales constituyen el cerumen que encontramos en nuestros oídos. La función de este cerumen es principalmente de lubricación, protegiendo la delicada piel del conducto auditivo y evitando que se irrite cuando entra agua. Otra importante función es la de barrera mecánica, atrapando el polvo y otros objetos, evitando que progresen hacia el interior del conducto auditivo.

Tipos de cerumen:

Existen dos tipos de cerumen, el húmedo y el seco. El tipo de cerumen que tenemos cada uno de nosotros, esta determinado por nuestra herencia genética y su importancia radica en que se ha descubierto que tienen propiedades distintas. El cerumen seco, que es más frecuente en los asiáticos, previene de las infecciones y tiene un efecto antibiótico. Mientras que el cerumen húmedo, que es el más frecuente en nuestra población promueve el crecimiento de bacterias, probablemente por la abundancia en nutrientes.

El cerumen normalmente va progresando hacia la salida del conducto auditivo y una vez ahí se cae o se elimina mediante el lavado. En ocasiones el cerumen puede impactarse y produce un taponamiento del conducto auditivo que conlleva una pérdida de la audición y el aislamiento social, especialmente en ancianos y niños con problemas de aprendizaje. Por esta causa, para la mayoría de nosotros la cuestión más importante con respecto al cerumen, es cómo quitarlo y evitar los tapones que produce.

Que no hacer en ningún caso:

En ningún caso se debe usar un hisopo de algodón, los típicos bastoncillos solo son útiles para una limpieza exterior de los pliegues del pabellón auditivo (oreja). Los bastoncillos pueden empujar el tapón hacia el interior del canal o incluso producir una perforación del tímpano si se usa de manera vigorosa. Otro accidente que se ha reportado frecuentemente es el desprendimiento de la torunda de algodón que se queda alojada en el interior del canal auditivo.

Como retirarlo:

Para retirar el cerumen lo mejor es utilizar un producto  para ablandar la cera y posteriormente realizar un irrigado para retirarla. En cualquier caso el producto que utilicemos debe estar a una temperatura templada y la irrigación nunca debe ser muy fuerte. En algunos casos será necesario acudir al médico para que lo retire.